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Las sorprendentes razones detrás del color rojo del trasero del babuino

En el terreno, cuando se observa un grupo de babuinos en África Oriental o en África Austral, lo primero que llama la atención no es su grito ni su agilidad. Es esa mancha roja brillante en su trasero, visible en…

Babouin mâle adulte de dos dans la savane africaine montrant son postérieur rouge distinctif entouré d'herbes sèches et d'acacias
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En el terreno, cuando se observa un grupo de babuinos en África Oriental o en África Austral, lo primero que llama la atención no es su grito ni su agilidad. Es esa mancha roja brillante en su trasero, visible a varias decenas de metros. Lejos de ser un simple capricho de la naturaleza, esta coloración cumple funciones biológicas precisas que la investigación continúa afinando.

Callosidades glúteas del babuino: un tejido cutáneo diferente

Los competidores a menudo hablan de “nalgas rojas” como un bloque uniforme. En realidad, la zona coloreada corresponde a las callosidades isquiáticas, placas de piel engrosada situadas a cada lado de la pelvis. Este tejido, carente de pelos, está irrigado por una red de capilares sanguíneos particularmente densa.

Es esta vascularización superficial la que da el tono rojo. La sangre afluye justo debajo de la superficie cutánea, sin capa de grasa ni pelaje que atenúe el color. Se puede comparar el mecanismo con el que hace sonrojar nuestras mejillas, excepto que aquí el fenómeno es permanente y estructural.

En las hembras, la zona no se limita a las callosidades. Durante el período de fertilidad, la piel perineal se hincha bajo el efecto de los estrógenos, formando una tumefacción a veces espectacular. Esta hinchazón amplifica la superficie roja visible y modifica la forma del trasero. Para entender las razones del trasero rojo del babuino, por lo tanto, es necesario distinguir dos fenómenos superpuestos: la coloración permanente de las callosidades y la hinchazón cíclica relacionada con la reproducción.

Hembra de babuino sentada sobre una roca en una reserva natural sudafricana con su trasero rojo hinchado bien visible durante el acicalamiento

Señal de fertilidad en las hembras de babuino: lo que comunica el color rojo

Cuando una hembra de babuino entra en fase de ovulación, la tumefacción perineal alcanza su volumen máximo y el enrojecimiento se intensifica. Los machos del grupo detectan esta señal visual a distancia, mucho antes de poder captar feromonas. Es un indicador fiable de la ventana de reproducción.

Los trabajos sobre los babuinos de Guinea (género Papio) sugieren que matices más finos también intervienen en las decisiones reproductivas. Manchas más intensamente rojas en el trasero podrían proporcionar a las hembras información sobre la calidad de los posibles compañeros, aunque no sea la única señal en juego.

La caza no hace al buen compañero

Un ángulo reciente y contraintuitivo: en los babuinos de Guinea, la capacidad de caza o de transferencia de carne no parece predecir el éxito reproductivo de los machos. Las hembras no necesariamente eligen al mejor cazador. Esto desplaza la atención hacia otros marcadores de calidad, incluidos los señales corporales coloridas y la condición física general.

El trasero rojo funciona entonces como un “currículum vitae visual” más fiable que un logro alimentario puntual. Refleja el estado hormonal, el estatus inmunitario y, indirectamente, la capacidad del macho para mantener un rango social elevado.

Jerarquía social y color rojo en los primates machos

En los machos babuinos, la coloración del trasero no fluctúa con un ciclo reproductivo. Varía con el rango jerárquico y la condición física. Un macho dominante y saludable generalmente muestra un tono más intenso que un subordinado estresado o enfermo.

Este vínculo entre estatus social y coloración es aún más evidente en los mandriles, a menudo confundidos con los babuinos en contenidos de divulgación. Los mandriles no son babuinos en el sentido taxonómico (pertenecen al género Mandrillus, no a Papio). En ellos, el color rojo del trasero y del hocico señala tanto el rango como la condición fisiológica, con una intensidad directamente correlacionada con el nivel de testosterona.

  • En el babuino hamadríade (Papio hamadryas), las callosidades rojas están presentes en ambos sexos, pero la hinchazón cíclica es exclusiva de las hembras.
  • En el mandril, la coloración roja también cubre la cara y se intensifica en los machos alfa, lo que lo convierte en una doble señal (estatus y fertilidad).
  • En otras especies de primates como los macacos japoneses, el enrojecimiento facial juega un papel análogo pero se refiere a la cara en lugar del trasero.

Dos babuinos en interacción social cerca de un punto de agua en Kenia mostrando el trasero rojo característico del macho dominante

Presión ecológica en África: por qué el color rojo no es una desventaja frente a los depredadores

Se podría esperar que una señal tan llamativa atraiga a los depredadores. Los babuinos viven en entornos donde leopardos, hienas y grandes rapaces representan amenazas concretas. Mostrar rojo brillante en su trasero parece arriesgado.

En la práctica, la vida en grupo constituye la primera línea de defensa de los babuinos. Las tropas suelen contar con varias decenas de individuos, con centinelas y machos dominantes que aseguran la protección colectiva. El costo de la señal (ser visible) se compensa con el beneficio reproductivo que proporciona.

Los babuinos tampoco son presas fáciles. Su tamaño, sus colmillos imponentes y su comportamiento coordinado disuaden a la mayoría de los depredadores oportunistas. El rojo del trasero no aumenta significativamente el riesgo individual en un grupo vigilante y estructurado.

Un compromiso evolutivo clásico

Este tipo de compromiso entre visibilidad y ventaja reproductiva se encuentra en muchas especies. La cola del pavo real, el plumaje del ave del paraíso, los cuernos del ciervo: todos son rasgos costosos que persisten porque aumentan las posibilidades de reproducción. El trasero rojo del babuino obedece a la misma lógica de selección sexual.

La diferencia notable en los babuinos es que la señal concierne a ambos sexos, aunque su intensidad y función varían. Las hembras lo utilizan para señalar su fertilidad, los machos para afirmar su rango. Los datos sobre ciertas especies siguen siendo parciales, y los resultados varían según las poblaciones estudiadas y su hábitat.

El trasero rojo del babuino no es un accidente ni un adorno gratuito. Es una herramienta de comunicación moldeada por miles de generaciones de presión selectiva, donde cada matiz de rojo cuenta algo sobre la salud, el estatus y la disponibilidad reproductiva de su portador.

Las sorprendentes razones detrás del color rojo del trasero del babuino